Padre Luis José Pedemonte (1876-1962)
El Padre Pedemonte falleció el 8 de febrero de 1962 en Bernal, provincia de Buenos Aires. Con él desapareció un pionero de las obras salesianas de la República Argentina y un celoso propagador de la devoción a María Auxiliadora y a Don Bosco. Sus restos descansan en el Santuario de Fortín Mercedes, el mismo lugar donde por varios años estuvieron los restos de Ceferino, por quien se esmeró tanto en el conocimiento de su vida.
En efecto, en la Patagonia habían florecido jóvenes de virtudes extraordinarias. El Padre Pedemonte se esforzó por hacerlos conocer e iniciar su causa de beatificación y canonización, particularmente la del hoy beato Ceferino Namuncurá y también de la beata Laura Vicuña.
Habiendo sido educador de Ceferino en el colegio Pío IX de Buenos Aires, pudo apreciar muy de cerca las virtudes del Lirio de las Pampas.
A partir de 1930, a través de su palabra y escritos, propagó el conocimiento de Ceferino.
Una de sus publicaciones es un folleto intitulado: “Ceferino Namuncurá, Lirio de la Patagonia”. Tras dar a conocer su origen e infancia, lo describe como un adolescente piadoso y estudioso, con alma de apóstol. Lo presenta luego como joven fervoroso, de ejemplar piedad y gran contracción al estudio. Pone, asimismo, de relieve que Ceferino es un muchacho alegre, noble y agradecido, con perfume a santidad.